TRICOTILOMANÍA [poesía]

Publicado por Elena Lobos en

 

Dedos errantes recorren mi cráneo
en busca de pelos hirsutos y extraños.
De pronto en el bosque de finos castaños
el grupo anhelante divisa un foráneo.

Al pobre bastardo le toca morir;
una vez hallado ya no puede huir.
Dos dedos ansiosos toman la delantera,
y prestos lo acarician de grata manera.

Una caricia.
Dos caricias.
Tres caricias.
No valen tijeras.
Lo cogen del cuello y lo arrancan de raíz.
Alivio inmediato se adueña de mí.

Dos foráneos.
Tres foráneos.
Cuatro foráneos más,
extirpados del bosque ahora yacen afuera,
en el campo infértil se arrastran sin fin.

Después del letargo recobro el dominio,
con la boca seca suspendo el martirio;
la culpa me azota por el genocidio.
Pero no fui yo, no.
Fueron los dedos tibios.


© 2018, Elena Lobos

 

Categorías: Poesía

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